domingo, 12 de junio de 2011

18:29




Seguiré escribiendo, ya que no tengo otra cosa que hacer, mas que desligarme de algunas palabras a traves del movimiento de mí.
Esto se torna infinito. Somos infinito.
Tengo el corazón acunado. No sabe caminar.
Realmente, está todo tan calmo, que asusta.
La vida está resvaladiza, el tiempo dormido, no hay una ola dando vueltas en el tiempo.
Parecería todo desgarrador. Parecería como el cielo negro, ante una tormenta a punto de estallar.
No se escuchan ni los pájaros.
Está todo detenido.
Ni un suspiro hace ruido.
El movimiento está mas quieto que nunca. Ya aturde el silencio.
Aturde seguir resonando y pensando, con el alma quieta.
Necesito movilizarme un poco.-
La abstracción me desarma.
La vida solo se trata de despejarse.
Quisiera reir a carcajadas. Y hacer reir hasta al dolor.
Reirme con el.
Llorar hasta desbordar aùn mas la vida.
Desaparecer estas pequeñas tinieblas y olvidar.
Agarrar el pasado y apretujarlo todo en una cajita de cristal. Mejor de cristal no, el cristal es fràgil.
Encerrarlo.
Pero yo ya no, encerrarme no. El encierro es bloqueo.
Escribo y parece un piano. Tengo la sensación de que hago música-
Pero en realidad, no estoy haciendo nada.
Yo sola me leo. Aunque ni yo me hablo.
Me siento con imsomnio, ante la vida. Tengo sueño y no me puedo dormir.
Solo se escucha el silencio. Bien fuerte.. desgarrador.
Ahora cae el agua, y yo necesito llover.
Tengo las llaves en mis manos.
Ya no quiero girar para este lado. Me quiero dar vuelta. Estoy incomoda. Tengo las marcas en la vida. No se van màs.
No se que decir, no se que decirme-
Pero estoy intacta.

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