domingo, 8 de enero de 2012

Creo que todos buscamos lo mismo..



La libertad se encontraba,
Toda desteñida,
Era una cáscara de nada,
En medio de esta gran inmensidad.
No existía.
La vida era un gran vidrio,
Frágil,
Quebrajado,
Pero la rotura se hacía imposible.
Era una cadena,
Rodeada de melancolía,
De destellos grises,
Espejos ciegos,
Y dolores en la orilla,
Que hacían una marea imaginaria,
Una pescera,
Sin aire para respirar.

Pero somos,
Y por mas duda certera,
El tiempo está hecho para incrustarse,
Bien dentro de él,
Sacarle polvo,
Limarlo un poco,
Y que hasta la mirada,
Se ponga a jugar.

Y aún,
Cuando el mundo,
Se te viene encima,
Abrí los brazos,
Y ofrecele una sonrisa,
Porque la sombra,
No es la realidad.


Al fin y al cabo,
Todos somos dueños,
Del mismo dolor,
E inventamos dolores
Por miedo a sentirnos dueños,
De nuestra propia libertad.






 
Romper esas rajaduras,
Armar la vida,
Que lo que te puede envolver,
No es más que algo transparente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario